domingo, 28 de febrero de 2016

FRAGMENTOS DEL QUIJOTE QUE PODRÍAN USARSE PARA LA PRUEBA


 

Capítulo 2 (PRIMERA PARTE)

Estaban acaso39 a la puerta dos mujeres mozas, destas que llaman del partido40, las cuales iban a Sevilla con unos arrieros que en la venta aquella noche acertaron a hacer jornada41; y como a nuestro aventurero todo cuanto pensaba, veía o imaginaba le parecía ser hecho y pasar al modo de lo que había leído, luego que vio la venta se le representó que era un castillo con sus cuatro torres y chapiteles de luciente plata42, sin faltarle su puente levadiza y honda cava43, con todos aquellos adherentes que semejantesIX castillos se pintan. Fuese llegando a la venta que a él le parecía castillo, y a poco trecho della detuvo las riendas a Rocinante, esperando que algún enano se pusiese entre las almenas a dar señal con alguna trompeta de que llegaba caballero al castillo44. Pero como vio que se tardaban y que Rocinante se daba priesa por llegar a la caballeriza, se llegó a la puerta de la venta y vio a las dos destraídas mozas que allí estaban45, que a él le parecieron dos hermosas doncellas o dos graciosas damas que delante de la puerta del castillo se estaban solazando46. En esto sucedió acaso que un porquero que andaba recogiendo de unos rastrojos una manada de puercos (que sin perdón así se llaman)47 tocó un cuerno, a cuya señal ellos se recogen, y al instante se le representó a don Quijote lo que deseaba, que era que algún enano hacía señal de su venida; y, así, con estraño contento48 llegó a la venta y a las damas, las cuales, como vieron venir un hombre de aquella suerte armado, y con lanza y adarga, llenas de miedo se iban a entrar en la venta; pero don Quijote, coligiendo por su huida su miedo,49 alzándose la visera de papelón50 y descubriendo su seco y polvoroso rostro, con gentil talante y voz reposada les dijo:

—Non fuyanX las vuestras mercedes, ni teman desaguisado alguno, ca a la orden de caballería que profeso non toca ni atañe facerle a ninguno, cuanto más a tan altas doncellas como vuestras presencias demuestran51.

Capítulo 4 (PRIMERA PARTE)

Y, volviendo las riendas, encaminó a Rocinante hacia donde le pareció que las voces salían10, y, a pocos pasos que entró por el bosque, vio atada una yegua a una encina, y atado en otra a un muchacho, desnudo de medio cuerpo arriba, hasta de edad de quince años11, que era el que las voces daba, y no sin causa, porque le estaba dando con una pretina12 muchos azotes un labrador de buen talle13, y cada azote le acompañaba con una reprehensión y consejo. Porque decía:

—La lengua queda y los ojos listos14.

Y el muchacho respondía:

—No lo haré otra vez, señor mío; por la pasión de Dios, que no lo haré otra vez, y yo prometo de tener de aquí adelante más cuidado con el hato15.

Y viendo don Quijote lo que pasaba, con voz airada dijo:

—Descortés caballero, mal parece tomaros con quien defender no se puede16; subid sobre vuestro caballo y tomad vuestra lanza17 —que también tenía una lanza arrimada a la encina adonde estaba arrendadaIII la yegua—18, que yo os haré conocer ser de cobardes lo que estáis haciendo.

El labrador, que vio sobre sí aquella figura llena de armas blandiendo la lanza sobre su rostro19, túvose por muerto, y con buenas palabras respondió:

—Señor caballero, este muchacho que estoy castigando es un mi criado, que me sirve de guardar una manada de ovejas que tengo en estos contornos, el cual es tan descuidado, que cada día me falta una; y porque castigo su descuido, o bellaquería, dice que lo hago de miserable20, por no pagalle la soldada que le debo, y en Dios y en mi ánima que miente21.

—¿«Miente» delanteIV de mí, ruin villano22? —dijo don Quijote—. Por el sol que nos alumbra, que estoy por pasaros de parte a parte con esta lanza. PagadleV luego sin más réplica; si no, por el Dios que nos rige, que os concluya y aniquile en este punto. Desatadlo luego.

El labrador bajó la cabeza23 y, sin responder palabra, desató a su criado, al cual preguntó don Quijote que cuánto le debía su amo. Él dijo que nueve meses, a siete reales cada mes. Hizo la cuenta don Quijote y halló que montaban setenta y tresVI reales24, y díjole al labrador que al momento los desembolsase, si no quería morir por ello. Respondió el medroso villano que para el paso en que estaba y juramento que había hecho25 —y aún no había jurado nada—, que no eran tantos, porque se le habían de descontar y recebir en cuenta26 tres pares de zapatos que le había dado, y un real de dos sangrías que le habían hecho estando enfermo27.

Capítulo 8 (PRIMERA PARTE)

En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo, y así como don Quijote los vio, dijo a su escudero:

—La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o pocos más desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer, que esta es buena guerra3, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra4.

—¿Qué gigantes? —dijo Sancho Panza.

—Aquellos que allí ves —respondió su amo—, de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.

—Mire vuestra merced —respondió Sancho— que aquellos que allí se parecen no son gigantes5, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.

—Bien parece —respondió don Quijote— que no estás cursado en esto de las aventuras6: ellos son gigantes; y si tienes miedo quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla7.

Y, diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante8, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que sin duda alguna eran molinos de viento, y no gigantes, aquellos que iba a acometerI. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes9, que ni oíaII las voces de su escudero Sancho, ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran, antes iba diciendo en voces altas:

—Non fuyades10, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete.

Levantóse en esto un poco de viento, y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por don Quijote, dijo:

—Pues aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo11, me lo habéis de pagar.

Y en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en el ristre12, arremetió a todo el galope de Rocinante y embistió con el primero molino que estaba delante; y dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero13, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudió Sancho Panza a socorrerle, a todo el correr de su asno, y cuando llegó halló que no se podía menear: tal fue el golpe que dio con él Rocinante.

—¡Válame Dios! —dijo Sancho—. ¿No le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento, y no lo podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza?

—Calla, amigo Sancho —respondió don Quijote—, que las cosas de la guerra más que otras están sujetas a continua mudanza14; cuanto más, que yo pienso, y es así verdad15, que aquel sabio Frestón que me robó el aposento y los libros ha vuelto estos gigantes en molinos, por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas al cabo al cabo16 han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada.

—Dios lo haga como puede —respondió Sancho Panza.

Capítulo 16 (PRIMERA PARTE)

—¿Cómo se llama este caballero? —preguntó la asturiana Maritornes.

—Don Quijote de la Mancha —respondió Sancho Panza—, y es caballero aventurero19, y de los mejores y más fuertes que de luengos tiempos acá se han visto en el mundo.

—¿Qué es caballero aventurero? —replicó la moza.

—¿Tan nueva sois en el mundo, que no lo sabéis vos? —respondió Sancho Panza—. Pues sabed, hermana mía, que caballero aventurero es una cosa que en dos palabras se ve apaleado y emperador20: hoy está la más desdichada criatura del mundo y la más menesterosa, y mañana tendríaV dos o tres coronas de reinos que dar a su escudero.

—Pues ¿cómo vos, siéndolo deste tan buen señor —dijo la ventera—, no tenéis, a lo que parece, siquiera algún condado?

—Aún es temprano —respondió Sancho—, porque no ha sino un mes que andamos buscando las aventuras, y hasta ahora no hemos topado con ninguna que lo sea21; y tal vez hay que se busca una cosa y se halla otra. Verdad es que si mi señor don Quijote sana desta herida... o caída y yo no quedo contrecho della22, no trocaría mis esperanzas con el mejor título de España.

Todas estas pláticas estaba escuchando muy atento don Quijote, y sentándose en el lecho como pudo, tomando de la mano a la ventera, le dijo:

—Creedme, fermosa señora, que os podéis llamar venturosa por haber alojado en este vuestro castillo a mi persona, que es tal, que si yo no la alabo es por lo que suele decirse que la alabanza propria envilece23; pero mi escudero os dirá quién soy. Solo os digo que tendré eternamente escrito en mi memoria el servicio que me habedes fecho, para agradecéroslo mientras la vida me durare; y pluguiera a los altos cielos que el amor no me tuviera tan rendido y tan sujeto a sus leyes, y los ojos de aquella hermosa ingrata que digo entre mis dientes24: que los desta fermosa doncella fueran señores de mi libertad.

Capítulo X (SEGUNDA PARTE)

Ya en esto salieron de la selva y descubrieron cerca a las tres aldeanas. Tendió don Quijote los ojos por todo el camino del Toboso, y como no vio sino a las tres labradoras, turbóse todo y preguntó a Sancho si las había dejado fuera de la ciudad.

—¿Cómo fuera de la ciudad? —respondióXVI—. ¿Por ventura tiene vuesa merced los ojos en el colodrillo49, que no vee que son estas las que aquí vienen, resplandecientes como el mismo sol a medio día?

—Yo no veo, Sancho —dijo don Quijote—, sino a tres labradoras sobre tres borricos.

—¡Agora me libre Dios del diablo! —respondió Sancho—. ¿Y es posible que tres hacaneas, o como se llaman, blancas como el ampo de la nieve50, le parezcan a vuesa merced borricos? ¡Vive el Señor que me pele estas barbas si tal fuese verdad!

—Pues yo te digo, Sancho amigo —dijo don Quijote—, que es tan verdad que son borricos, o borricas, como yo soy don Quijote y tú Sancho Panza; a lo menos, a mí tales me parecen.

—Calle, señor —dijo Sancho—, no diga la tal palabra51, sino despabile esos ojos y venga a hacer reverenciaXVII a la señora de sus pensamientos, que ya llega cerca.

Y, diciendo esto, se adelantó a recebir a las tres aldeanas y, apeándose del rucio, tuvo del cabestro al jumento de una de las tres labradoras y, hincando ambas rodillas en el suelo, dijo:

—Reina y princesa y duquesa de la hermosura, vuestra altivez y grandeza sea servida de recebir en su gracia y buen talenteXVIII al cautivo caballero vuestro52, que allí está hecho piedra mármol, todo turbado y sin pulsos, de verse ante vuestra magnífica presencia53. Yo soy Sancho Panza, su escudero, y él es el asendereado caballero don Quijote de la Mancha54, llamado por otro nombre el Caballero de la Triste Figura.

A esta sazón ya se había puesto don Quijote de hinojos junto a Sancho y miraba con ojos desencajados y vista turbada a la que Sancho llamaba reina y señora; y comoXIX no descubría en ella sino una moza aldeana, y no de muy buen rostro, porque era carirredonda y chata, estaba suspenso y admirado55, sin osar desplegar los labios. Las labradoras estaban asimismo atónitas, viendo aquellos dos hombres tan diferentes hincados de rodillas, que no dejaban pasar adelante a suXX compañera; pero rompiendo el silencio la detenida, toda desgraciada y mohína56, dijo:

—Apártense nora en tal del camino, y déjenmos pasar57, que vamos depriesa.

A lo que respondió Sancho:

—¡Oh princesa y señora universal del Toboso! ¿Cómo vuestro magnánimoXXI corazón no se enternece viendo arrodillado ante vuestra sublimada presencia a la coluna y sustento de la andante caballería58?

Oyendo lo cual otra de las dos, dijo:

—Mas ¡jo, que te estrego, burra de mi suegro59! ¡Mirad con qué se vienen los señoritos ahora a hacer burla de las aldeanas, como si aquí no supiésemos echar pullas como ellos60! Vayan su camino e déjenmos hacer el nueso, y serles ha sano61.

 

viernes, 26 de febrero de 2016

Qué machote, por Luz Sánchez-Mellado. EL PAÍS.

Ahí lo tienen, mírenlo si tienen dídimos, u ovarios, o las dos cosas, o ninguna, no vayan a tacharme ahora de excluyente a lo tonto. Ahí lo tienen, báilenlo si osan y se deja. Él es ese hombre que entra en los sitios con su fuerte aroma de macho alfa y todo cambia para las incautas damas presentes en la sala. Ese varón dandi con su mata de pelo en pecho, sus equis neuronas entre ceja y ceja y su doble de lo que hay que tener entre las piernas. Ese Adán que se viste por los pies, primero el derecho y luego el izquierdo, porque puede, porque quiere y porque con él, tonterías las justas. Ese amigo de sus amigos hasta que dejan de serlo. Ese caballero que te cede el paso en las puertas, te toma del codo en los semáforos no sea que te embista un loco y te pone en tu sitio con una mirada en cuanto le llevas la contraria. Ese niño grande. Ese tipo fuerte y vulnerable con mal pronto y buen fondo al que se le calienta la boca con la misma facilidad que se le caen los lagrimones con su Semana Santa y su Feria y su Rocío y sus cosas de su alma. Ese tío que te mira y te desnuda, esa fiera inquieta que te da mil vueltas y te hace sentir mujer. Ese príncipe, ese dentista que te tiene llenita la nevera. Ese maromazo que con una mano te mata un morlaco y con la otra te acuna al rorro si es preciso. Un señor con mando en plaza, y en autovía, y en rotonda, que anda que no hay tías que tendrían que estar fregando y tíos a quienes les dan el carné en la tómbola. Un digno mártir del orgullo torero en los tiempos de la cólera animalista. Ni padre irresponsable ni inconsciente ni ninguna niña muerta. Una marcada del propio paquete de libro. Todo eso, además de un chico de un oficio y una época y un planeta que puede que exista pero no es el mío, es lo que veo en la foto de Fran Rivera toreando con su bebé en brazos. Pero eso soy yo, no me hagan caso, que estoy en una edad muy mala y tengo una imaginación calenturienta.

Tengo evento, por Luz Sánchez-Mellado. El País.

Esta mañana me he traído la muda al curro porque esta noche tengo evento. Nada: lo básico. Los tacones, el bolso de mano, el vestidito negro que te saca de un apuro y la ampolla flashpara estirar medio milímetro el edredón de mis párpados tras 10 horas de Windows. La cosa es dar el pego de supermujer de los ovarios que les hemos comprado tantas feministas a las revistas femeninas. Evento es como llaman ahora los cursis al acto social de toda la vida. Da igual que sea un funeral que una cena de Estado que una entrega de premios que la fiesta del cole de los niños. Se trata de reunir a una parroquia variopinta en un oficio celebrado a mayor gloria de un tercero. Se supone que la invitación permite el libre acceso a todo y a todos. Pero las cabras tiran al monte y los poderosos acaban con los poderosos, los advenedizos con los advenedizos, los mindundis con los mindundis y los pelotas botando por todos lados.
Todos con la cara dolorida de ser tan guapos. Todos besándose como si vinieran de la guerra aunque haga media hora que se han ignorado orinando codo con codo en el retrete del trabajo. Todos cacareando lo fenomenal que les va mientras anhelan estar en cualquier otro sitio, otro planeta, otro milenio. Por eso no hace falta seguridad en la sala. Un corrillo es una muralla inexpugnable tanto como para el que está dentro y quiere escapar, como para el que está fuera y quiere entrar careciendo de salvoconducto. La soledad absoluta es quedarse aislado en un evento. Por eso hay tantos haciendo que esperan a alguien,mirando en lontananza rezando por ver a un conocido, aunque sea el camarero, o escrutando la pantalla del móvil como si vieran la luz primera. Conste que hablo de oídas, como la notaria de la vida que es una. Porque yo todos los eventos que tengo son superinteresantes y superigualitarios y superdivertidos y me lo paso bomba en todos sin excepción ninguna.
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domingo, 21 de febrero de 2016

TEST 3


Nombre:………………………………………………

ATENCIóN: Uso obligatorio del bolígrafo. Si hay tachones en las respuestas elegidas la pregunta se dará por no contestada. No se permite ningún sistema de borrado (tipex, gomas, etc.), en ese caso se dará la respuesta por no contestada. Cada pregunta acertada 0.5 puntos. Cada pegunta errada -0,25. Cada pregunta no contestada no suma ni resta nada.   

1.- Por “ el conjunto de conocimientos y creencias sobre el mundo de cada uno de los participantes en el proceso comunicativo” entendemos el…

a) El canal.

b) El código.

c) El contexto psicosocial.

d) El contexto físico y verbal.

2.- La información no dicha explícitamente en un enunciado que el receptor recupera mediante un mecanismo de inferencia se denomina…

a) Anáforas.

b) Contexto psicosocial.

c) Implicaturas.

d) Ninguna es correcta.

3.- El modo imperativo de los verbos se relaciona con…

a) La función expresiva.

b) La función apelativa o conativa.

c) La función poética.

d) La función fática.

4.- Los verbos emocionales se relaciona con …

a) La función expresiva.

b) La función apelativa o conativa.

c) La función poética.

d) La función fática.

5.- El marcador textual “así pues” pertenece a la clase de los…

a) ejemplificadores.

b) digresores.

c) consecutivos.

d) aditivos o de adición.

6.- ¿Qué enunciado dice la verdad respecto a las variedades diatópicas?

a) Se denominan también dialectos.

b) Son aquellas variedades derivadas del nivel sociocultural del hablante.

c) Dependen de la edad del hablante.

d) La a y la c son correctas.

7.- Un reportaje periodístico es…

a) Un texto breve sobre un suceso reciente.

b) Un texto que exprese la opinión del periódico.

c) Es un dibujo de carácter crítico u humorístico.

d) Ninguna es correcto.

8.- Un texto periodístico que exprese la opinión del periódico es…

a) Una editorial.

b) Una crónica.

c) Una noticia.

d) Un editorial.

9.- La verosimilitud como rasgo realista se refiere a…

a)  la presencia de personajes comunes, de clase media.

b)  los argumentos creíbles, con apariencia de verdad.

c)  los ambientes de la época de los lectores.

d)  la presencia de los personajes antiheroicos.

10.- La historia de España según Galdós aparece en sus…

a) novelas de tesis.

b) episodios nacionales.

c) novelas contemporáneas.

d) novelas espiritualistas.

11.- Doña Perfecta es una novela que pertenece a qué ciclo galdosiano…

a) al de las novelas de tesis.

b) al de los episodios nacionales.

c) al de las novelas contemporáneas.

d) a las novelas espiritualistas.

12.- De estos rasgos cuál NO pertenece al Romanticismo…

a) El culto al yo.

b) La angustia metafísica.

c) El abrazo a la civilización.

d) ¡Todos pertenecen al romanciticismo!

13.- De estos personajes, cuál NO puede considerarse romántico:

a) Abel.

b) Prometeo.

c) Satanás.

d) Don Juan.

14.- ¿Cuál de estos temas NO se puede considerar bequeriano en sus RIMAS?

a)La mujer ideal.

b) Los milagros religiosos.

c) El despecho o sufrimiento amoroso.

d) El beso.

15.- La gallega Rosalía de Castro escribió…

a) Follas novas.

b) En las orillas del Mar.

c) Cantares.

d) Todos son correctos. 

16.- Larra es famoso por sus artículos. Pero cuáles son los rasgos principales de estos…

a) La fantasía sobrenatural, típica del Romanticismo.

b) El humor y el optimismo.

c) El humor y el pesimismo.

d) Los espacios exóticos.

17.- ¿Cuáles de estos textos pueden considerarse narrativos?

a) Crónica.

b) Fábulas.

c) Noticia.

d) Todos los anteriores.

18.- En la estructura inductiva de los textos argumentativos…

a) La tesis se encuentra al principio.

b) La tesis se encuentra al final.

c) La tesis se encuentra al principio y al final.

d) La tesis se encuentra en todo el texto.

19.- ¿Cuál de estos enunciados dice la verdad?

a) En los textos argumentativos nunca hay descripción.

b) Las tesis de los textos expositivos es deductiva si se encuentra al inicio de este.

c) La función fática se cumple en enunciados cuya finalidad es establecer, prolongar o interrumpir la comunicación, o comprobar que se lleva a cabo satisfactoriamente.

d)  La función metalingüística  aparece en aquellos enunciados que pretenden llamar la atención sobre los aspectos formales del mensaje, de modo que resulte bello (o feo), expresivo o sugerente.

20.- Los sufijos apreciativos (como por ejemplo –ón, -azo, -ito) son señales de qué función:

a) La función expresiva.

b) La función apelativa o conativa.

c) La función poética.

d) La función fática.

 

 

 

 

Test 2


Nombre:……………………………………………

ATENCIóN: Uso obligatorio del bolígrafo. Si hay tachones en las respuestas elegidas la pregunta se dará por no contestada. No se permite ningún sistema de borrado (tipex, gomas, etc.), en ese caso se dará la respuesta por no contestada. Cada pregunta acertada 0.5 puntos. Cada pegunta errada -0,25. Cada pregunta no contestada no suma ni resta nada.   

1.- El conjunto de signos y de reglas que establecen cómo se combinan esos signos es el…

a)código.

b)contexto verbal.

c)el canal.

d)el contexto psicofísico.

2.- El modo imperativo y la exhortación son una marca de la…

a)función fática.

b)función metalingüística.

c)función poética.

d)función apelativa.

3.- ¿Cuál de los siguientes enunciados dice la verdad?

a) los hiperónimos dan nombre a un campo semántico.

b) los campos léxicos comprenden términos que se relacionan entre sí.

c) El resumen es la idea central en torno a la cual gira un texto.

d) solo la a y la b.

4.- El conector “es más” es…

a) ordenador.

b) consecutivo.

c) aditivo.

d) conclusivo.

5.- Un texto cuya finalidad sea proporcionar y hacer comprender una información al receptor es una…

a) argumentación.

b) exposición.

c) descripción.

d) diálogo.

6.- El género periodístico que expresa la opinión del periódico es…

a) el editorial.

b) la editorial.

c) el artículo de opinión.

d) el reportaje.

7.- La exageración de un aspecto de la realidad que se amplifica o disminuye desmedidamente es…

a) asíndeton.

b) hipérbole.

c) hipérbaton.

d) ironía.

8.- La reiteración de conjunciones coordinantes es un…

a) asíndeton.

b) políptoton.

c) gradación.

d) polisíndeton.

9.-¿Qué enunciado dice la verdad respecto a las variedades diatópicas?

a) Se denominan también dialectos.

b) Son aquellas variedades derivadas del nivel sociocultural del hablante.

c) Dependen del lugar de origen del hablante.

d) La a y la c son correctas.

10.- ¿Cuál de estos enunciados dice la verdad?

a) En los textos argumentativos nunca hay descripción.

b) Las tesis de los textos expositivos es deductiva si se encuentra al inicio de este.

c) La función fática se cumple en enunciados cuya finalidad es establecer, prolongar o interrumpir la comunicación, o comprobar que se lleva a cabo satisfactoriamente.

d)  La función metalingüística  aparece en aquellos enunciados que pretenden llamar la atención sobre los aspectos formales del mensaje, de modo que resulte bello (o feo), expresivo o sugerente.

11.-  Los sufijos apreciativos (como por ejemplo –ón, -azo, -ito) son señales de qué función:

a) La función expresiva.

b) La función apelativa o conativa.

c) La función poética.

d) La función fática.

12.- La fusión de la historia y el individuo se vincula con …

a) Clarín, en sus EPISODIOS NACIONALES.

b) Larra, en sus LEYENDAS.

c) Galdós, en sus EPISODIOS NACIONALES.

d) Bécquer, en sus RIMAS.

13.- FORTUNATA Y JACINTA es una obra de…

a) Galdós.

b) Clarín.

c) Larra.

d)Rosalía de Castro.

14.- La contemporaneidad es un rasgo…

a) romántico, de Bécquer sobre todo.

b) realista.

c) realista, y se refiere a los personajes comunes.

d) la b y la c son correctas.

15.- Larra se vincula al …

a) al humor y a las leyendas.

b) al humor y al optimismo.

c) al humor y al pesimismo.

d) al humor y al amor.

16.- Rosalía de Castro escribió…

a) Cantares gallegos.

b)Follas novas.

c) En las orillas del Sar.

d)Todas son correctas.

17.- En las rimas metapoéticas, Bécquer…

a) trata el tema de la poesía.

b) trata el tema del amor.

c) trata el tema de la mujer idea.

d) trata el beso como expresión de la fusión poética.

 

18.- De estos rasgos cuál NO pertenece al Romanticismo…

a) El culto al yo.

b) La angustia metafísica.

c) El rechazo a la civilización.

d) ¡Todos pertenecen al romanciticismo!

19.- La información no dicha explícitamente en un enunciado que el receptor recupera mediante un mecanismo de inferencia se denomina…

a) Anáforas.

b) Contexto psicosocial.

c) Implicaturas.

d) Ninguna es correcta.

20.- ¿Cuál de estos enunciados dice la verdad?

a) En los textos argumentativos nunca hay descripción.

b) Las tesis de los textos expositivos es deductiva si se encuentra al inicio de este.

c) La función fática se cumple en enunciados cuya finalidad es establecer, prolongar o interrumpir la comunicación, o comprobar que se lleva a cabo satisfactoriamente.

d)  La función metalingüística  aparece en aquellos enunciados que pretenden llamar la atención sobre los aspectos formales del mensaje, de modo que resulte bello (o feo), expresivo o sugerente.

 

 

 

NOTAS POSITIVAS:

 

 

NOTAS NEGATITVAS:

 

 

TOTAL

 

 

Criterios: 4, 6, 7.